
Flores espesas, que se escurren y transforman en lienzo de seda. Un castillo y su princesa
La princesa y su cuento. Una sombra con necesidad de baile, su padre. Pétalos la madre y cítricos los hermanos, amargos cítricos que se deslizan por sus mejillas, pidiendo al cielo que transformase sus sueños, en navidad blanca y verano con filtro.
Fantasía de ignorancia y laberinto de su infancia. Un conjunto de bailes para las mañanas, canto y manjares para las tardes y placeres infernales para la noche y la magia.
Fuerza que no tiene, fuerza que le hace falta, para enfrentar su tristeza, escapar de cadenas inexistentes y luchar contra la bruja de ojos negros que se dedica a torturar animales y fantasmas. Almas despechadas que disfrutan la riqueza vana.
Princesita, agotada de su príncipe, busca caballero despiadado, que desgarre su vestido. Que robe su tiara y la lleve a donde el quisiera y pudiera tenerla.
Porque su padre la asfixia y su madre la aconseja. Que sea fuerte y decidida que se controle y que viva.
Pero la princesita quiere bailar, quiere satisfacer sus metas y cumplir sus cometidos. Quiere volar, aprender a nadar en el amplio océano, dejar sus ropas a la orilla y hacer lencería de caracoles. Caminar en la arena y sentir Sueve tranquilidad bajo sus pies.
Tener la vista en alto y desaparecer ante señales de guerra y depresión. Quiere enamorarse, quiere sobrevivir y enamorarse.
Quiere dejar de fingir la sonrisa, quiere ahogarse en alegría. Ser ingenua. Princesita. Fantasear y ser niña. Madrugar al medio día y renunciar al trono. Apartarse del camino y convertirse en dama de su hombre. Vivir para el trabajo y aprender de desilusiones.
Quiere sufrir, quiere crearse. Quiere crecer y formarse. Piel blanca, ojos azules, princesita de colores. Sentir un ritmo de guitarra y creer que le afecta la música, haciéndola humana, que yo sea fantasía…Un alma, tiene princesita. Real sus manos. Corazón y latidos. Persistentes latidos encontrándose con los reflejos.
Despierta y respira. Mi princesita es niña. Niña de ojos azules. Mujer de piernas y gestos. Señalando a las nubes recordando su castillo. Luces y hombres. Su caballero de por vida. Sentimiento de conquista.
Princesita de mentira, madre y fantasía. Recorre el laberinto y lleva flores en las manos. Jardín con fuentes y cascadas. Piedras grises y el sol. Ráfagas de viento que le devuelven su tiara.
El momento donde es solo ella. Regresa de sus habitaciones decoradas y perfumadas. Es cuando es solamente ella. Mi princesita se vuelve tierna, sincera y calida.
Me acompaña a las afueras y regresa conmigo a los afanes. Ser hace reina y confiesa, que solo quiere ser humana.
La princesa y su cuento. Una sombra con necesidad de baile, su padre. Pétalos la madre y cítricos los hermanos, amargos cítricos que se deslizan por sus mejillas, pidiendo al cielo que transformase sus sueños, en navidad blanca y verano con filtro.
Fantasía de ignorancia y laberinto de su infancia. Un conjunto de bailes para las mañanas, canto y manjares para las tardes y placeres infernales para la noche y la magia.
Fuerza que no tiene, fuerza que le hace falta, para enfrentar su tristeza, escapar de cadenas inexistentes y luchar contra la bruja de ojos negros que se dedica a torturar animales y fantasmas. Almas despechadas que disfrutan la riqueza vana.
Princesita, agotada de su príncipe, busca caballero despiadado, que desgarre su vestido. Que robe su tiara y la lleve a donde el quisiera y pudiera tenerla.
Porque su padre la asfixia y su madre la aconseja. Que sea fuerte y decidida que se controle y que viva.
Pero la princesita quiere bailar, quiere satisfacer sus metas y cumplir sus cometidos. Quiere volar, aprender a nadar en el amplio océano, dejar sus ropas a la orilla y hacer lencería de caracoles. Caminar en la arena y sentir Sueve tranquilidad bajo sus pies.
Tener la vista en alto y desaparecer ante señales de guerra y depresión. Quiere enamorarse, quiere sobrevivir y enamorarse.
Quiere dejar de fingir la sonrisa, quiere ahogarse en alegría. Ser ingenua. Princesita. Fantasear y ser niña. Madrugar al medio día y renunciar al trono. Apartarse del camino y convertirse en dama de su hombre. Vivir para el trabajo y aprender de desilusiones.
Quiere sufrir, quiere crearse. Quiere crecer y formarse. Piel blanca, ojos azules, princesita de colores. Sentir un ritmo de guitarra y creer que le afecta la música, haciéndola humana, que yo sea fantasía…Un alma, tiene princesita. Real sus manos. Corazón y latidos. Persistentes latidos encontrándose con los reflejos.
Despierta y respira. Mi princesita es niña. Niña de ojos azules. Mujer de piernas y gestos. Señalando a las nubes recordando su castillo. Luces y hombres. Su caballero de por vida. Sentimiento de conquista.
Princesita de mentira, madre y fantasía. Recorre el laberinto y lleva flores en las manos. Jardín con fuentes y cascadas. Piedras grises y el sol. Ráfagas de viento que le devuelven su tiara.
El momento donde es solo ella. Regresa de sus habitaciones decoradas y perfumadas. Es cuando es solamente ella. Mi princesita se vuelve tierna, sincera y calida.
Me acompaña a las afueras y regresa conmigo a los afanes. Ser hace reina y confiesa, que solo quiere ser humana.
1 comentario:
Este escrito esta precioso. Me encantó! Dios te bendiga, mi niña preciosa y te cumpla los anhelos mas profundos de tu corazón. Gracias por dejarme entrar a tu centro sagrado, que es tu corazón, porque a traves de tus escritos, te descubro, Gracias, princesa, eres la reina de muchos corazones. Te quiero mucho y te deseo lo mejor en la vida. EXITOS por siempre! un Beso, Indhi
Publicar un comentario