domingo, 3 de junio de 2007

Y si le digo ella...

Le confío mis secretos a una rama de mi árbol
Quiero perder en el juego de los vientos
Reconocer que no soy nadie delante de ella
Decirme a mi mismo que no soy vago
Soy un recluso de su fuerza
Amante de sus hijos
Cobarde ante su ser
Todos miramos inconsolables
Como se pierde nuestro tiempo admirando sin hablar
Contagiándonos de su belleza
De cómo crece cada día
Como cabalga entre la hierba
Sin dejar rastro
Compartiendo sus secretos
Nuestro mundo se hunde
Sin conocer los increíble de ella
La ponemos femenino
Pues no hay cosa más delicada
Y encantada cuando manda
Se hace muy difícil llevarle la contraria
Te destruye y te deja indefenso
No hay cosa más grande y más pequeña
Mientras mas arriba la noto más abajo
Sigo siendo recluso de su fuerza
No la ignoro, la comprendo
La recojo indefensa entre mis manos
Como aquella ves que me encontró rió abajo
Me lavo y me dejo soñando con ella
Me descontrole y la asuste
Esta ves la quiero, no la dejo
Construimos un palacio en lo alto
Dejamos que entren los cantares
Acompañamos a las raíces de camino
Nuestras puertas están abiertas
Siempre y cuando no la mires decepcionado
Te dejamos pasar
Te lavamos y te dejamos soñar con ella
Para quien o para nadie.
Recluso de su ser.

No hay comentarios: